diumenge, 14 de desembre del 2008

Un mateix


Un místico sufí llamó a la puertade un hombre muy rico. Estaba mendigando y no pedía más que lo suficiente para una comida.

El hombre rico le dijo a gritos:

-¡ Aquí nadie teconoce¡

-Pero yo me conozco a mí mismo -le contestó el derviche-. Qué triste sería que fuera a la inversa: que todo el mundo me conociera y yo no fuera consciente de quién soy, qué triste sería. Dices bien, aquí nadie me conoce, pero yo me conozco a mi mismo.

Osho